Andy Stokes es un ciclista de carretera consumado, con varios centuries completos, numerosos centuries métricos e incontables salidas más bajo todo tipo de condiciones meteorológicas. Rueda con una Schwinn Peloton de 2007 y considera que ir en bici es una de las mejores expresiones de libertad. Andy también es profesional de la ciberseguridad, con 20 años de experiencia en los sectores aeroespacial y de defensa, telecomunicaciones y finanzas.
Su fantástico viaje sobre dos ruedas empezó en 2006. Por entonces, el hijo mayor de Andy, inspirado en Lance Armstrong, quería montar en bici. Andy encontró una vieja bicicleta pesada de 10 velocidades y le prometió que mejoraría la bici y el equipo a medida que él progresara. Después de llevar a su hijo a un par de rallies locales, Andy pensó que podía ser divertido y quiso pedalear también. Fue entonces cuando se compró su propia bici.
Tras participar en un par de rallies por su cuenta, Andy supo que se había enganchado. Se apuntó a un par de centuries completos con la Leukemia and Lymphoma Society en Lake Tahoe y participó en las salidas del MS-150 en el norte de Texas.
“Para mí, el ciclismo es la máxima expresión de libertad. También es una gran forma de conocer gente e incluso de devolver algo a la comunidad recaudando fondos para distintas causas benéficas.”
Después de 7 años pedaleando, Andy hizo un parón en 2013 para dedicarse a correr. Tras cuatro medias maratones y algunas lesiones de rodilla, volvió a la bici en 2018. Hoy rueda en memoria de su hijo menor, que falleció en 2007, y también por quienes no pueden hacerlo. Con el apoyo de su mujer y de su hijo mayor, su "equipo de carretera" y su coche de asistencia, está decidido a cumplir su gran objetivo para 2022: recorrer al menos 2000 millas.

“Me gusta que el ciclismo funcione "con la potencia de Andy". ¡Lo bien que lo haga o lo mucho que disfrute de la salida depende solo de mí!”
Los nietos de Andy son su mayor inspiración. Quiere enseñarles que su abuelo puede divertirse en bici, y que ellos también pueden. Andy quiere que vean el ciclismo como una actividad sana y divertida que pueden hacer en cualquier lugar.
Siempre con ganas de divertirse y de rodar por carreteras poco transitadas, Andy valora la lección esencial que le ha enseñado el ciclismo: la paciencia. Para él, llegar el primero importa menos que simplemente terminar.
¡Estamos deseando acompañar a Andy en estas nuevas aventuras y ver qué retos e historias geniales vendrán después!










