Alejandra Herrera - Embajadora de OCG
Cuando Alejandra Herrera sufrió un accidente de coche que la llevó a pasar por cuatro operaciones y un año de fisioterapia, ir en bici se convirtió en la forma más rápida de recuperar la forma y moverse por Santiago de Chile. Aunque el ciclismo siempre había formado parte de su vida, durante la recuperación no solo la ayudó a mantenerse activa, sino que se volvió fundamental para reconectar consigo misma.
“Estaba haciendo una ruta habitual, pero decidí hacerla sin música, escuchando solo mi respiración y mis piernas. La sensación al llegar a lo alto de la colina fue increíble, sentí que podía volver a hacerlo todo sin ningún problema. Eso me animó a seguir adelante y a ponerme metas más altas.”

El ciclismo también la ayuda a afrontar su mayor reto: la ansiedad. Compaginar un trabajo a jornada completa, pasar tiempo de calidad con la familia y los amigos y jugar al hockey sobre césped como aficionada en la liga nacional de Chile puede resultar abrumador. Sin embargo, la bici la ayuda a concentrarse y a encontrar el equilibrio en su agenda cargada, para mantenerse feliz y sana.
“El ciclismo me ha enseñado a ser persistente, a automotivarme y a escuchar a mi cuerpo. He tenido un par de caídas, por suerte sin lesiones graves, y me enseñaron a levantarme, aprender y seguir adelante.”

“Una de las cosas que más me gustan del ciclismo es el crecimiento personal y el logro de objetivos. La sensación de superar el cansancio o el agotamiento es tan gratificante que te hace olvidar todos tus problemas. Además, me encanta que, cuando vas cuesta arriba, otros ciclistas te animen o te saluden. Al menos en Chile, ¡eso pasa mucho!”
Para Alejandra, el ciclismo es mucho más que ir de un sitio a otro. Se trata de vivir experiencias nuevas, descubrir lugares nuevos y, sobre todo, probar distintos tipos de comida y de cerveza por el camino. ¡Está deseando compartir sus mejores consejos con otros ciclistas!
“Hay dos razones por las que salgo en bici. La primera es porque me hace sentir bien: a veces solo quiero rendirme en una subida dura, pero la sensación al final es tan satisfactoria que engancha. La segunda, que es la más sincera, es que luego puedo comer lo que quiera y tomarme una cerveza fría.”

En sus aventuras, Alejandra necesita equipación personalizada y de alta calidad para sentirse cómoda y disfrutar del paseo, además de sentirse segura con los diseños divertidos y creativos que lleva puestos. Acompañaremos a Alejandra en sus próximas aventuras y la ayudaremos a equiparse para hacer descubrimientos y compartir sus increíbles consejos.










