Ken Wade - Embajador de OCG
Las aventuras siempre formaron parte del itinerario de Ken Wade. Pero fue en 2005, en Tailandia, cuando empezó su camino en el ciclismo. Tras una enfermedad grave, un amigo le prestó una bici y lo animó en cada paso de su recuperación. Desde entonces, el ciclismo entró en su vida y nunca se fue.

“El ciclismo es una mezcla de comunidad y soledad, de detalle técnico y sensaciones, de superación personal y diversión.”
Para Ken, el ciclismo representa su recuperación y su bienestar, pero también es formar parte de una comunidad.
“El ciclismo une a las personas. Incluso cuando sales solo, estás viviendo la vida con otras personas a un ritmo que todos pueden mantener. Cuando voy rápido, la gente se emociona. Cuando subo una cuesta casi sin avanzar, me animan. Cuando estoy en el ferry, la gente me saca conversación. Incluso cuando los idiotas en sus camionetas me molestan al adelantarme, demuestran ser una minoría, y eso me hace sonreír.”
El ciclismo no es la única aventura de Ken. Es marido y padre de 3 hijos. En sus propias palabras, es un friki de la tecnología, ecologista, de 62 años, el hombre de los números en la oficina de una empresa de gestión de proyectos de ONG que ha vuelto a estudiar para sacarse un segundo máster en Ingeniería Ambiental. No pudo evitar organizar todos sus consejos y descubrimientos ciclistas en una hoja de cálculo con recuerdos fantásticos y consejos valiosos.

“Como el ciclismo es tan bueno para mí y lo disfruto tanto, solo quiero hacer más. Me encanta cuando adelanto a los jóvenes con bicis caras y me encanta cuando los jóvenes con bicis caras me adelantan a mí. Cada salida tiene una historia nueva y es divertido compartirla.”
Para Ken, uno de sus mayores retos es hacerse mayor con los efectos persistentes de lesiones y enfermedades, mientras gestiona con cabeza su tiempo y su mente. En este proceso, el ciclismo es una herramienta esencial que le ayuda a mantener una buena actitud cuando las cosas se complican. Su mujer y sus hijos también desempeñan un papel decisivo apoyándolo y animándolo pase lo que pase.
Siempre abierto a nuevos retos, Ken se ha marcado como objetivo actual recorrer la mitad superior de la "mitten", Johannesburg - Alpena, Alpena - Mackinaw, Mackinaw- Charlevoix, Charlevoix - Johannesburg, todo en una semana. ¡Estamos deseando seguirlo en su camino y ayudarlo a equiparse para ello!
“El ciclismo me enseñó que, en todo lo que merece la pena, la parte realmente dura llega cuando ves el final. En una salida importante, la carrera ni siquiera empieza hasta que has pedaleado tres horas y media justo por debajo de tu máximo esfuerzo. Esa última media hora es donde pasa todo. El 85% consiste solo en ganarte el privilegio de hacer el último tramo. Parece que gran parte de la vida es así.”










